¡Tenme clemencia!

 

 

 
 

 

 

                                                                                                                       

 

                                                                 

                                                                                                                                                               

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No me abandones Señor, no ahora.

Sé lo que esperas de mi

y también sé que te falté muchas veces.

Que no merezco tu perdón.

Pero te necesito tanto,

eres la única verdad, llana y cristalina,

eres la única rotunda verdad del universo,

un arco iris total, de amor que predomina,

que prevalece.

Y sin embargo te faltamos,  aún conversos.

desconfiamos, dudamos y en nuestro escepticismo te negamos

Pero tu estás ahí, siempre ahí a la vera del camino,

esperando,

extendiendo tu mano siempre amiga,

¡Salvadora!

No he sabido en esta vida de nadie,

ni de nada más puro y más fiel que tu presencia.

Te siento siempre en mí, aún sin verte,

te siento cuando peco y de ello soy conciente.

Más finjo sin rubor no darme cuenta,

e ignoro tu mirada consecuente.

perdóname Señor, perdona mi arrogancia,

perdona mis flaquezas, mis errores,

no dejes que me aleje.

no abandones a este pobre mortal,

que no merece

los dones que a diario le procuras

y la paciente entrega que le ofreces.

 

 

Te pido por favor, ¡Ayúdame!

que quiero, dominar mis falsas vanidades,

y renunciar por ti a las veleidades,

de esta vida, terrenal y pasajera.

Ayúdame a encontrar la paz en ti,

de tal manera,

que seas la luz que cure mi ceguera.

 

Quiero ser en ti y de ti

venciendo mis miserias,

¡Ayúdame señor!

¡Ayúdame y perdóname señor!

¡Tenme clemencia!

 

Autor: libra.