Pero te necesito tanto,
eres la única verdad, llana y cristalina,
eres la única rotunda verdad del universo,
un arco iris total, de amor que predomina,
que prevalece.
Y sin embargo te faltamos, aún conversos.
desconfiamos, dudamos y en nuestro escepticismo te negamos
Pero tu estás ahí, siempre ahí a la vera del camino,
esperando,
extendiendo tu mano siempre amiga,
¡Salvadora!
No he sabido en esta vida de nadie,
ni de nada más puro y más fiel que tu presencia.
Te siento siempre en mí, aún sin verte,
te siento cuando peco y de ello soy conciente.
Más finjo sin rubor no darme cuenta,
e ignoro tu mirada consecuente.
perdóname Señor, perdona mi arrogancia,
perdona mis flaquezas, mis errores,
no dejes que me aleje.
no abandones a este pobre mortal,
que no merece
los dones que a diario le procuras
y la paciente entrega que le ofreces.
Te pido por favor, ¡Ayúdame!
que quiero, dominar mis falsas vanidades,
y renunciar por ti a las veleidades,
de esta vida, terrenal y pasajera.
Ayúdame a encontrar la paz en ti,
de tal manera,
que seas la luz que cure mi ceguera.